No podíamos dejar pasar por alto una de las mejores producciones musicales que – a nuestro entender – se realizó en el nuevo milenio.
No dudamos en recomendarlo como una de las grandes joyas del rock moderno. Hablamos del último disco lanzado por The Raconteurs (Los Narradores) durante el mes de Abril del 2008 con el nombre de Consolers of the Lonely (y que podes descargar con buena calidad auditiva desde su pagina oficial theraconteurs.com).
El grupo está compuesto por Jack White (también miembro de White Stripes), Brendan Benson, Jack Lawrence y Patrick Keeler (estos dos últimos de The Greenhornes).
Esta banda, que comenzó siendo un pasatiempos entre White y Benson, terminó dando un muy buen fruto, cuando en el 2006 lanzaron su primer LP bajo el nombre de “Broken Boy Soldiers” (una bella pieza de rock con una clara influencia de la música folklórica norteamericana).
Para este año, Raconteurs sacó un álbum con una notable producción musical que se caracteriza por sus sonido potente, los cambios de ritmos, la narrativa de sus letras y una gran influencia blusera. Contiene catorce temas entre los cuales se pueden hallar desde su comienzo rockero, con temas como “Consolers of the Lonely” o “Salute Your Solution”; las melodiosa “You Don’t Undersatnd Me” (una balada rock con un piano al frente y admirables arreglos); “Many Shades Of Black” pareciera ser un tema inédito de Queen – en algún momento-. El asombroso Rich Kid Blues es el sucesor de Blue Veins del disco anterior. Un descarado blues repleto de alteraciones melódicas, una variable en sus estados de ánimo, que nos llevan del sosiego a la euforia, con aullidos iracundos de White y un riff efectivo.
Culmina con Carolina Drama: una verdadera narración poética de un conflicto familiar en el condado. Un mero guiño al gran contador-de-historias Bob Dylan, pero con una arrogancia diferente en la composición musical.
Ciertamente estamos ante una nueva propuesta musical que pretende conformar las exigencias rockeras. En vano citar bandas como Led Zeppelín o Rolling Stone como claras influencias; puesto que, en lo que respecta a estos muchachos, son unos ávidos conocedores del género.
No dan muchas notas, no son un proyecto multitudinario ni multimillonario; aunque sí es un producto ostentoso para gente despierta. De a poco van ganando fieles a través de Internet o los jóvenes entusiastas que se acerca a sus conciertos. Pero sólo resta esperar lo que les depara el tiempo y disfrutar de sus dos discos ya editados que son propietarios de buen gusto y calidad sonora.
Por Dei Pier.


